HISTORIA: EL SUEÑO DE CREAR UNA FUNDACIÓN  

En el año 1.989 la empresa venezolana Suelopetrol realiza en la zona del Delta un levantamiento sísmico hasta el año 1.992. A partir de esta fecha, el campamento base pasa a ser una actividad turística y nace en 1.993 el Campamento Boca de Tigre.
Con la creación de este campamento, se logra hacer de este territorio remoto un nuevo destino turístico, que además ha servido desde entonces de apoyo para labores de ambiente, protección y fauna, y a la comunidad local.

Durante la ejecución del proyecto de sísmica, surgió una relación de apoyo importante con los warao de Boca de Tigre. En la búsqueda de la riqueza del subsuelo, se encontró también un mundo hermoso, natural y diferente.

Tras este contacto con la etnia warao, el ingeniero Henrique Rodríguez Díaz, director cofundador de Suelopetrol, vislumbra un sueño: crear una fundación, para mejorar la calidad de vida de los indígenas que habitan en la región del Delta del Orinoco. Buscaba el desarrollo de la cultura warao, para preservarla y reafirmarla y que se complementara con los conocimientos actuales para mejorar sus condiciones de vida.
 
 

En el año 1996, con Suelopetrol como patrocinante, funda la escuela YaKeRaJa, inscrita en el Ministerio de Educación, para la educación de los niños indígenas.
Elevada sobre pilotes, es una construcción de mangles y techos de moriche. Un muelle se extiende hacia el centro del caño para recibir las curiaras de los niños. Consiste en dos aulas, con depósitos para material didáctico, una terraza de madera que hace las veces de patio de juegos, y una pequeña construcción que alberga los baños.

Desde el primer encuentro con la etnia warao, comenzó un aprendizaje mutuo lleno de conocimientos que se complementan buscando lo mejor de ambos mundos para lograr el mejor resultado. A través de esta integración, se ha ido beneficiando a esta comunidad en distintas formas: Se realizan actividades educativas complementarias bajo los principios de preservación y respeto, tanto del ambiente como de la cultura. Se brindan alternativas de trabajos sustentables a través de la enseñanza de oficios, tanto para trabajar en la actividad turística: guías, lancheros, cocina, como de mecánica, mantenimiento, siembra, y construcción, que permite que tengan oportunidades diferentes a las actividades que depredan el ambiente como la caza indiscriminada, la tala, y extracción de especies en extinción para su comercio.

Esta actividad social, con el apoyo de la empresa Suelopetrol y el Campamento Boca de Tigre, fue creciendo hasta abarcar diferentes aspectos que buscan mejorar las condiciones de vida de la etnia warao. La amplitud de la labor a realizar, cristalizó el sueñó de la creación de la fundación para canalizar y desarrollar todas estas actividades. Finalmente, en diciembre de 2006 el sueño de Henrique Rodríguez Díaz de crear una fundación, lo concretan su esposa y sus hijos al nacer Fundación YaKeRaJa.